Después de todo, para una marca como Volkswagen, líder en tantos sectores alrededor del globo, la intención ambiciosa era la de crear un nicho en el transporte de pasajeros y de carga. Para los que tenían su cultura como un punto de partida, no sería posible pensar en hacer tan sólo lo obvio ni adaptar productos de otros países, como ya habían hecho algunos competidores. Tenía que ser original, creativa única y específica.
De esa forma nació la empresa Volkswagen Brasil Caminhões e Ônibus, la primera fábrica de marca de su tipo en el mundo. No hay ninguna necesidad de realzar que produce vehículos globales, en otras palabras, vehículos de calidad internacional – fíjese que ya existen camiones y ómnibus de Volkswagen rodando por todos los continentes. Lo que nos muestra que, para aquellos que saben cómo hacer las cosas con buena calidad, el límite es el mundo.
